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Los 13 elementos de tu Círculo de Poder Personal


Como ya has aprendido, tus emociones y pensamientos afectan tus acciones, influyen en tu entorno, en las personas y situaciones que te rodean. Si deseas cambiar algo fuera de ti, debes transformar esa energía interna primero.


Son elementos que debes conocer y tener a la mano, como herramientas en tu maleta de poder personal.


Vamos a explorar los elementos que activan nuestras emociones positivas y con ellos crear un Círculo de Poder Personal y anclar con nuestro centro de empoderamiento. Puedes añadir otros elementos que no estén en la lista y que reconozcas que te hacen sentir empoderada.


Aquí resumo los 13 elementos que considero más importantes:


1. Palabras (habladas o recibidas): las palabras son dichas con emoción, debemos prestar más atención a lo que decimos, especialmente aquello que decimos automáticamente sin pensar, porque nos muestra lo que hay en el subconsciente. Las palabras que escuchamos también provocan, o más bien, activan emociones guardadas. Si había resentimiento en ti, las palabras de otra persona hacia ti lo pueden activar. Por eso debemos estar alertas ante lo que sentimos cuando alguien nos dice algo. Si te dolió, busca el porqué. Toda situación apunta siempre hacia adentro. No pierdas el tiempo pensando en lo mal que está la otra persona y lo mucho que tiene que cambiar o crecer, la mejor forma de sacarle provecho a ese suceso es ver de qué forma te ayuda a crecer. ¿Qué estás diciendo? ¿Qué palabras de otros estás escuchando/ aceptando?


2. Música y Sonidos: las ondas de sonido provocan cambios en las moléculas del cuerpo y de todo lo que nos rodea porque todo es energía. Pero 106 además, al igual que el tema de los colores que discutiré más adelante, los sonidos nos han acompañado desde el vientre y hemos creado anclajes y programaciones con ellos que están guardados en la memoria. Las ondas de sonido pueden ser tan fuertes que literalmente pueden cortar y romper acero y roca. Inclusive, se utilizan tratamientos de ondas de sonido hasta para romper piedras en la vesícula. ¿Qué música o sonidos estás escuchando con frecuencia?


3. Colores y olores: ambos activan, provocan emociones y también tienen sus propias frecuencias de energía que son coherentes o incoherentes con energías del cuerpo y del entorno. ¿Qué colores y olores te hacen sentir bien? ¡Descubre cuáles van contigo por cómo te hacen sentir y úsalos!


4. Energía del entorno: lo que otros piensan, hacen, dicen y todos los elementos visibles, audibles y hasta los que se perciben en el espíritu afectan nuestras emociones para bien o para mal. Crea un entorno apropiado en los espacios sobre los que tengas control; por ejemplo, tu casa, oficina y carro. Evita los lugares que estén fuera de tu control; si no puedes evitarlos, entonces, enfócate en no dejar que contaminen tu entorno interior, manteniendo pensamientos positivos. ¿Cómo te sientes con tu entorno en casa, en tu trabajo, en los lugares que frecuentas? ¿Cómo puedes transformar tu entorno?


5. Alimentos: los alimentos también son energía y tienen su propia frecuencia. Esta frecuencia vibra a una resonancia que puede ser coherente o incoherente con nuestros órganos. Además, también hemos creado anclajes con ciertas comidas. Algunas nos hacen sentir bien porque están acompañadas de buenos recuerdos aunque sean subconscientes. Otras pueden provocar lo contrario. ¿Qué estás comiendo? ¿Cómo te hace sentir?


6. Actividad física: ayuda a mover y hacer fluir la energía del cuerpo, también ayuda a liberar emociones, estrés y reducir ansiedad. No hacerlo provoca lo contrario, acumulación de energía, de tóxicos y de estrés que, a su vez, proyectamos en todo lo que hacemos. ¿Qué actividad física realizas diariamente? Si no haces ninguna, ¿qué puedes comenzar a hacer hoy? La meditación puede ser incluida como actividad física, aunque también representa una actividad espiritual. Considera en tus actividades esta práctica. Nos ayuda a conectar y traer al consciente lo que está en el subconsciente, además de relajarnos que siempre es bueno para mantener un estado emocional saludable. ¿Estás sacando, al menos, unos minutos al día para meditar? Si no, ¿cómo podrías incorporar esto a tu estilo de vida? ¿A qué hora? ¿Qué crees que ganarías al practicarlo? ¿Qué estás perdiendo por no practicarlo?


7. Comunicación/expresión de emociones: expresar nuestras emociones es clave para no acumular energía demás en el cuerpo. No expresarnos puede causar afecciones de garganta y toxicidad en el cuerpo. No comunicarnos afecta las emociones precisamente porque al no liberarlas quedan atrapadas, se contaminan (como se pudre el agua estancada) y daña el resto del cuerpo incluidos el cerebro y el corazón. Nuestro razonamiento se ve afectado también. La falta de expresión crea bloqueos mentales, no nos permite pensar libremente porque eso que no se está hablando nos está robando energía. El corazón se debilita por ser el asiento de las emociones. ¿Qué estás callando que te está haciendo daño? ¿Cómo puedes comenzar a expresarte sin causar daño a otros? ¿En qué parte del cuerpo sientes que estás acumulando energía por falta de expresión? ¿Cómo crees que te ayudaría si comienzas a expresarte y soltar esa energía?


8. Vestimenta: nuestra apariencia física siempre influye en cómo nos sentimos y, por ende, cómo actuamos. Las personas reciben una impresión de nosotros y nos tratan tal cual sienten, pero además transmiten la energía de sus pensamientos hacia nosotros. Si nos vestimos de manera que nos haga sentir poderosas, eso es lo que proyectamos, la gente lo percibe no tanto por la vestimenta sino por la energía que transmitimos en ese momento al sentirnos poderosas. Su reacción hacia ti validará eso agregándote más energía poderosa. Esto no tiene que ver con presupuesto ni con estilos, tiene que ver con lo que resuena contigo. ¿Te estás vistiendo de manera que te haga sentir poderosa? Si no, ¿qué puedes cambiar para sentirte bien?


9. Círculo de personas: ya sabemos cómo el círculo de personas que nos rodea afecta nuestras emociones. Todo el tiempo aun sin saberlo estamos conectando, transmitiendo y proyectando, pero también transfiriendo energía a otros. ¿De quiénes te estás rodeando?


10.El juego y las artes (escritura, pintura, baile): cualquier forma de expresión y creatividad activa las emociones, por lo general, positivas. Crea el hábito de practicar cualquiera con la cual te sientas cómoda o alguna que siempre hayas deseado hacer y rompe tus limitaciones mentales. Las artes te ayudan a conectar con tu centro, con la fuente y se generan las mejores ideas en este proceso. Es similar al juego. El juego te conecta con tu niña interior, libera emociones y activa la creatividad. ¡Cuando jugamos, el estrés no puede permanecer en nosotros porque es opuesto! El juego produce exactamente las energías opuestas al estrés. ¿Qué tipo de arte y juegos te gusta practicar? ¿Qué te gustaba jugar antes que podrías hacer ahora? ¿Qué tipo de arte te llama la atención que nunca has hecho? ¿Lo probarías? ¿Cuándo vas a comenzar?


11.Imágenes: Lo que vemos afecta muchísimo nuestras emociones y no importa si es real o es en fotos o películas, tu cerebro lo capta y no distingue entre real o no, la reacción es la misma. Por eso debemos ser muy conscientes de lo que vemos, elegir imágenes impactantes y positivas para nuestro tablero de visión (vision board) y también, saber en qué momento viste algo que afectó negativamente tu estado emocional para soltar esa emoción. Piensa rápidamente en una imagen que siempre te hace sentir feliz o poderosa. Busca la manera de incorporarla a tu espacio y verla a diario. ¿Qué ves a diario que te causa estrés? Si es en un entorno que puedes cambiar (casa, carro, oficina), ¿qué harás para eliminar o cambiar la imagen?


12.Recuerdos: es inevitable que los recuerdos nos pasen por la mente en cualquier momento, pero lo que sí podemos evitar es quedarnos perpetuando un recuerdo perturbador que activa una serie de emociones negativas en nosotros. Cuando recuerdes algo que ya sucedió y te hace sentir mal, déjalo ir, no te quedes prolongando el recuerdo. No le des más energía. Los recuerdos pierden energía cuando no invertimos tiempo pensando en ellos. Si es un mal recuerdo, no lo prolongues. Si es un buen recuerdo, provoca recordar, agrégale energía pensándolo y que ese sentimiento se quede contigo todo el día. ¿Qué cosas recuerdas que te hacen sentir bien y feliz? ¿Cómo puedes traer ese recuerdo a tu vida con más frecuencia?


13.Afirmaciones diarias: escritas o habladas, en especial las de agradecimiento. ¿Tienes dónde escribir tus afirmaciones diarias? Si aún no lo haces, ¿de qué manera y en qué momento es bueno para ti incorporar esto a tu nueva vida?


El agradecimiento y el amor son las emociones positivas más poderosas. Llena tu día de cosas, personas y actividades que provoquen ambas y verás que tu vida se convierte en puro amor y gratitud. Todo el tiempo estamos percibiendo el mundo con nuestros sentidos y todas esas cosas activan diversas emociones.


Las emociones nos ayudan a tomar decisiones, a movernos, a defendernos y a vivir. Lo importante es ser consciente de las emociones que sentimos que nos limitan o afectan negativamente nuestro desempeño diario o en nuestros planes, reconocer qué es lo que lo activa y manejarlo. Eliminar o reducir los elementos que activan emociones negativas en nosotros y aprender a reconocer y utilizar a nuestro favor lo que activa emociones positivas. Esta energía o estado emocional afecta nuestra salud física, nuestras decisiones y acciones, nuestra motivación, nuestra comunicación y expresión, nuestro balance entre cuerpo, mente y espíritu, nuestro poder para manifestar, nuestras relaciones y nuestro amor propio.




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